Tu donativo se
convierte en compañía
¿De qué forma puedes ayudar a seguir brindando cuidado y dignidad?
Donativo en especie
Alimentos, medicinas, material y equipo médico, ropa de cama, enseres, artículos y material de limpieza.
Donativo en moneda
Acompañar y atender físicamente a nuestros residentes en sus actividades y necesidades diarias.
Visita programada
Para la realización de actividades especiales con los residentes o para apoyar al personal del Hogar.
El impacto de tu donativo
La atención especializada y continua requiere de personal capacitado, infraestructura adecuada y recursos permanentes. Conoce algunos montos monetarios que son indispensables para la operación diaria de nuestra institución.
Gracias al apoyo de nuestra red de benefactores, no solo sostenemos la operación del Hogar, construimos comunidad, generamos empleo digno y sembramos esperanza en cada etapa de la vida.
Súmate a nuestra red de benefactores
Aportaciones monetarias de cualquier monto,
por única vez o de forma recurrente:
CLABE: 002580086100433491
Cuenta Banamex, Voluntarias Vicentinas de Monterrey, AC (HSVP)
Donativo en especie
Puedes apoyar cubriendo necesidades básicas del día a día de nuestros residentes
Recibimos principalmente:
- Alimentos de canasta básica
- Artículos de limpieza
- Productos de aseo personal
- Toallas y sábanas
Donativo en moneda
Las aportaciones económicas nos permiten mantener el Hogar funcionando todos los días.
Se destinan a:
- Pintura y mantenimiento de instalaciones
- Transporte y traslados
- Salarios de cuidadores
- Gastos generales de operación
Visitas programadas
Puedes apoyar cubriendo necesidades básicas del día a día de nuestros residentes.
Voluntariado:
Acompañamiento a residentes en actividades y necesidades diarias
Visitas programadas:
Organización de actividades especiales para convivir con los residentes o colaborar con el personal del Hogar.
Proyectos actuales:
Periódicamente realizamos mejoras necesarias en las instalaciones, como la impermeabilización de techos y adecuaciones para mayor seguridad y comodidad. Estos trabajos incluyen materiales, preparación de superficies y aplicación profesional de recubrimientos para proteger las áreas habitacionales y comunes.
La impermeabilización es importante para evitar filtraciones, goteras, deterioro estructural y problemas de salud derivados de la humedad, ayudándonos a conservar un espacio seco, seguro y digno para quienes viven aquí.
Sumarte a estos proyectos nos permite cuidar mejor su bienestar todos los días.
Dona y sé parte
Don Boni (Bonifacio)
Don Boni pasaba sus días recogiendo cartón con su carreta y su burrito en San Nicolás. A sus más de 60 años vivía bajo un puente, hasta que trabajadoras sociales del DIF lo canalizaron al Hogar San Vicente de Paul.
Al conocer el lugar quiso quedarse, pero no podía separarse de su fiel compañero. En el Hogar decidimos recibirlos a ambos, y así Don Boni pudo vivir sus últimos años en calma, cuidando cada día a su burrito en el huerto, como siempre lo había hecho.
Chachita y Carolina
La Sra. Chachita y su mamá, Doña Carolina, vivían en Villaldama en condiciones muy duras y en un ambiente de violencia.
Su hermano, tenía problemas de adicción y las agredía.
Al conocer su situación, el Hogar San Vicente las recibió, ofreciéndoles un espacio seguro y el cuidado que necesitaban.
Doña Carolina pasó sus últimos años
rodeada de atención y cariño, y Chachita,
que tiene más de 15 años viviendo en el
Hogar, ha encontrado aquí la tranquilidad,
compañía y amor que tanto le hacía falta.
Sra. Blanquita
Blanquita nació con atrofia muscular y cerebral, lo que ha limitado su movilidad y desarrollo.
Cuando dimos con ella, vivía con sus abuelos en el Cerro de la Campana, pues su padre estaba en el penal y su madre la había abandonado por su condición.
Años después, cuando sus abuelos se enfermaron y ya no pudieron cuidar de ella, Blanquita ingresó al Hogar San Vicente, donde ha vivido por más de 20 años.
Su vida, antes marcada por el aislamiento,
ahora está llena de compañía en un
entorno seguro donde es tratada con la
dignidad y el afecto que merece.